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La IA en PsyCare solo desempeña un papel de apoyo para los profesionales de la salud mental. Permite una única plataforma:

  • Grabaciones seguras y encriptadas de sesiones de vídeo que pueden revisarse más tarde;
  • Toma nota de lo que sucede en la sesión;
  • Insertar marcadores que puedan ser útiles al terapeuta para recordar algo relevante que ocurrió durante la sesión;
  • Tenga una barra lateral disponible para la detección de emociones en tiempo real;
  • Disponer de informes y gráficos relativos a las notas y el progreso emocional de los pacientes en relación a una sola sesión o un periodo de tiempo determinado.


Esto permite al terapeuta disponer de diversa información que puede apoyar el proceso diagnóstico y terapéutico, pero la IA en PsyCare nunca sustituirá al propio terapeuta.. 

La Inteligencia Artificial Emocional utiliza tecnologías capaces de percibir, analizar e interactuar con las emociones humanas. Pero ¿cómo lo hace? Mediante métodos avanzados como el aprendizaje profundo, esta IA procesa diversos tipos de datos para interpretar estados emocionales. El método más estudiado, y el que ofrece los resultados más fiables, es el análisis de expresiones faciales.

El modelo teórico en el que nos inspiramos es el Sistema de Codificación de Acciones Faciales (FACS), desarrollado por el psicólogo Paul Ekman. Este sistema no solo interpreta una expresión, sino que la descompone en Unidades de Acción (UA), los movimientos musculares individuales que la componen. La validez de este enfoque reside en su universalidad: las Unidades de Acción son reconocidas a nivel mundial, independientemente de la cultura. Esto nos permite obtener una medición objetiva y en tiempo real de las emociones primarias, proporcionando a los profesionales una herramienta adicional para enriquecer su análisis.. 

La IA puede ser útil para rastrear diversos datos e información de los pacientes dentro de una única plataforma para supervisar su recorrido de tratamiento.

No, la IA no tomará decisiones por el terapeuta ni realizará evaluaciones diagnósticas. Su propósito es servir de herramienta de apoyo al terapeuta.. 

Como se indicó durante el curso de formación ECM “Entre lo humano y lo digital: la inteligencia artificial en la práctica psicológica”, organizado por el CNOP y disponible en línea del 20 de agosto al 31 de diciembre de 2025, los psicólogos y psicoterapeutas podrían tener nuevas oportunidades laborales:

  • Psicólogos especialistas en adicción digital y ciberbullying
  • Psicotecnólogos (diseñadores de nuevas aplicaciones y dispositivos para el bienestar psicológico)
  • Los psicólogos desarrollan videojuegos para un cambio positivo
  • Psicólogos virtuales (creadores de entornos terapéuticos inmersivos y sanadores)
  • Psicólogos de Inteligencia Artificial y Big Data (Constructores de Chatbots y GPT)
  • Psicólogos de Terapia Digital (Ingenieros de Algoritmos Transformativos)
  • Psicólogos del trabajo híbrido humano-artificial
  • Psicólogos, investigadores y validadores ético-neurocientíficos de tecnologías emergentes
  • Para psicólogos y psicoterapeutas: las psicoterapias de cuarta generación integrarán software y hardware psytech.

El curso de formación ECM “Entre lo humano y lo digital: Inteligencia Artificial en la Práctica Psicológica”, organizado por CNOP, destacó algunas competencias clave para los profesionales de la salud mental que se adentran en el mundo de la IA:

  • Saber navegar en la complejidad, aprender a seleccionar, interpretar y combinar la información generada por los sistemas de IA, desarrollar habilidades metacognitivas avanzadas.
  • Redefiniendo la creatividad, que se coconstruye con IA. Los profesionales deberán filtrar las infinitas posibilidades que ofrecen los sistemas generativos para encontrar las que sean coherentes con su propia visión. En este sentido, la creatividad sigue siendo inherentemente humana, dotada de sensibilidad y afectividad.
  • Aprender a pensar con IA, desarrollar una nueva habilidad cognitiva, preservando al mismo tiempo la propia agencia y autonomía intelectual y permitiéndose al mismo tiempo recibir el apoyo de estas nuevas herramientas.

Los profesionales de la salud mental no pueden ser reemplazados por tecnologías de IA utilizadas sin supervisión, ya que tienen algunas limitaciones:

  • Sesgos algorítmicos y culturales, dictados principalmente por los métodos estadísticos en los que se basan.
  • Opacidad algorítmica: los sistemas de IA se entrenan con grandes conjuntos de datos que inevitablemente reflejan los sesgos históricos, culturales y contextuales de la realidad de la que se extraen.. 
  • Cumplimiento excesivo, si bien el trabajo de los psicólogos/psicoterapeutas, a veces, es también poner al paciente/cliente en una posición que le permita cuestionarse a sí mismo.

Además, varios estudios afirman que la forma de ser del terapeuta, expresada mediante el concepto de escucha corporizada, es particularmente útil para el paciente y está influenciada por su orientación teórica, además de estar arraigada en su historia personal (Stange Bernhardt I., Nissen-Lie HA y Rabu M., 2020). Por lo tanto, la sintonía emocional, la presencia y la autenticidad del terapeuta marcan la diferencia en la eficacia de las intervenciones psicoterapéuticas, aspectos que una IA nunca poseerá, al igual que será incapaz de concebir los silencios, momentos fundamentales en las sesiones psicológicas..

En conclusión, el Centro de Estudios de Inversión Social (CENSIS) indica que los psicólogos clínicos y psicoterapeutas se encuentran entre las categorías profesionales que complementan el uso de la IA, pero no corren el riesgo de ser reemplazados.